polisea

navegando en mares no nacidos

polisea header image 2

Cebrián pide incorporar “blog” al DRAE

November 6th, 2007 · 1 Comment

Ayer se celebró un solemne acto en la Real Academia Española para conmemorar “la incorporación de nuestra eñe, nuestros grafismos y signos, singulares señas de identidad del castellano, al universo de Internet”. En él Juan Luis Cebrián pronunció un discurso titulado “La vida en un blog” en el que hacía un breve bosquejo de la nueva “realidad social” que la Web 2.0 está generando. Centró su discurso en los blogs, solicitando la inclusión de esta palabra en la próxima e inminente edición del Diccionario de la Real Academia Española.

No quiero convertir esta brillante sesión académica en un pleno ordinario depositando una papeleta sobre la mesa del señor director, para que en adelante desaparezca del diccionario la cursiva en la grafía española de este vocablo (lo que indica su condición de inmigrante) y dé paso a la letra redonda, adoptándolo así como natural y propio de nuestra lengua. Pero es desde luego lo que hay que hacer, lo mismo que con cuantos términos se deriven de él, como bloguero, bloguear, o blogosfera.

Damos por bienvenida la propuesta.

Sin duda, Cebrián parece estar al tanto de las últimas innovaciones de la Web 2.0, sonando ayer, entre las vetustas y venerables paredes de la Academia palabras como: Tweeter, Engadget, chat, mobloguero, etc.

Entre algunas de las ideas que el académico lanzó, destaca la de crear una “ortografía” o “léxico”, tal vez una “gramática”, adaptados a los dispositivos móviles de comunicación. También reflexiona sobre las implicaciones de “uno de los fenómenos de la comunicación social más espectaculares de la Historia” en relación con la política, el periodismo y las relaciones sociales.

[Durante el mismo Cebrián aprovechó para lanzarle una puya al presidente del Gobierno: "A este respecto, señor presidente del gobierno, dicho sea con todo el respeto y desde la leal amistad que le profeso, ruego explique a sus asesores que no hace falta asesinar la ortografía para ganar unas elecciones. Dejen pues de amedrentarnos con las zetas, y no confundan lexicográficamente al personal, ya bastante absorto ante el aluvión de nuevas palabras de bárbaro origen que inundan los medios de comunicación." Al académico le pueden más las luchas entre grupos mediáticos que comprender los códigos del marketing en los que se enmarca la campaña de Zapatero.]

Os dejo algunos extractos del discurso.

¿Qué es un blog?

Un bloc, para las gentes de mi generación, es una resma de papel, engomadas sus hojas por el filo o cosidas en una encuadernación, donde se apuntan notas y recordatorios, aunque las más de las veces sirve para que improvisemos sobre las cuartillas toda clase de dibujos y arabescos mientras soportamos tediosas reuniones. Bloc es palabra de origen inglés, pero las etimologías consideran que entró en España a través de Francia, y deben tener razón, pues entre las muchas acepciones que del vocablo he encontrado en el Webster’s ninguna hace referencia a que signifique un cuaderno o conjunto de hojas. De todas formas, bloc, cuyo plural, blocs, denota el esfuerzo intercultural de nuestra lengua para adoptar las ajenas, se encuentra en el diccionario de la RAE desde hace décadas, y hoy es palabra tan española como cualquier otra. Aunque ha de vérselas, y muy en serio, con otro neologismo de reciente importación, blog, en este caso con g, que el uso y los diccionarios han pretendido sin apenas éxito traducir como bitácora, y que denota uno de los fenómenos de la comunicación social más espectaculares de la Historia: la existencia de millones de dietarios personales, echados a navegar por las redes mundiales informáticas, que componen un entramado de relaciones individuales y colectivas apenas imaginable hace diez años. [...] La extensión del fenómeno es tal que blog, palabra que todavía no reconoce nuestro diccionario aunque habrá de hacerlo en su próxima y casi inminente edición, es uno de los vocablos más buscados en la red, hasta el punto de que mereció los honores de ser nominado como palabra del año en el 2004. Imposible para el bloc analógico, de papel rayado, competir con tanta popularidad.

[...] un blog, inicialmente, no consiste sino en un diario personal escrito en una página web. Dicho diario puede ser individual o colectivo y gracias a la conectividad del sistema acaba convirtiéndose en un lugar de comunicación, una nueva forma de sociabilidad típica del ciberespacio, un territorio común que desafía, entre otras cosas, la noción clásica de la política como gestión de un espacio público compartido.

¿Qué diferencia a un blog de los clásicos diarios personales?

[...] En efecto, aunque los hemos definido como diarios personales, lo que se ajusta inicialmente a la realidad, los blogs se diferenciaron de aquellos, también desde el principio, en dos cuestiones cruciales. La primera es que, mientras en un dietario clásico las entradas y anotaciones se producen en orden cronológico, de más antiguas a más recientes, en un blog se invierte dicho orden, de modo que se consulta comenzando por el final, retrocediendo en el tiempo a partir de ahí. La segunda, y mucho más importante, consiste en que por lo común los diarios personales estaban, y están, dedicados a atesorar los secretos de nuestra identidad más profunda. Todavía se venden en las papelerías libritos de hojas en blanco que se cierran como cajas fuertes bajo siete candados a fin de que nadie fisgue lo que allí escriben nuestras y nuestros adolescentes. Por el contrario, los blogs fueron ideados para ser leídos, y aun manipulados, por terceros, están llenos de enlaces a otros blogs que los demás escriben y, cualesquiera que sean los valores que en ellos se defiendan o estén presentes, la intimidad no forma parte de ese elenco. Antes bien, podríamos asumir que hay una cierta pasión por el exhibicionismo, a veces bajo la escusa de la comunicación, en toda la actividad que se desarrolla en la red. Al fin y al cabo, quien se abre una gabardina y enseña los genitales a los viandantes busca también una forma de comunicarse.

Sobre el origen de la palabra en inglés y su fallida traducción al español

Después de Justin Hall vinieron otros. En 1997, cuando el sistema aún no se había desarrollado, John Barger llamó a su sitio weblog y dos años más tarde Peter Merholz, que abrió una página bajo el pretencioso encabezamiento de Peterme, jugó con la palabra rompiéndola en dos: we blog, nosotros blogueamos, dando a luz, a la vez, un verbo y un sustantivo. Quienes quisieron traducirlos al español se encontraron con que log (log y no blog) significaba en inglés, entre otras muchas cosas, cualquier método que sirviera para anotar las incidencias de un viaje náutico o aéreo, de donde logbook es el equivalente a cuaderno de bitácora, término adoptado inicialmente entre los hispanohablantes para designar en nuestro idioma al blog. Como resultaba tediosamente largo, alguien, enseguida, lo redujo a bitácora a secas y todavía se puede leer por ahí que en el mundo existen equis millones de bitácoras o que en la bitácora de fulanito se ha dicho tal o cual cosa. Sin embargo bitácora no es sino una especie de armario, fijado a la cubierta de un barco junto al timón, que alberga la aguja de marear. O sea que no puede resultar menos apropiado el llamar así a un espacio abierto y comunicativo como los blog, donde por cierto la aguja de marear padece una tendencia irreversible a volverse loca.

Sobre las comunidades y redes sociales en Internet

Los espacios comunitarios en la red, que constituyen nuevas formas de socialización de los jóvenes, están siendo creados por otros jóvenes sin apenas medios ni excesivos conocimientos teóricos, pero sabedores de los hábitos y el comportamiento de sus compañeros, y quizá también del deseo irrefrenable de tantas personas maduras por no terminar nunca de crecer.


Todo sea por normalizar… Wittgenstein señalo que “meaning is use”. Pues que el uso genere el significado y la gramática por si solos.

El mundo académico debería, por lo mismo, prestar una atención más puntillosa a esta erosión idiomática producida por algunas aplicaciones de los teléfonos portátiles, no resignándose a que sean solo los propios usuarios los encargados de establecer la norma y equivalencia lingüísticas en la piedra roseta de nuestra civilización. Es preciso colaborar con ellos en la elaboración y fijación de un lenguaje adaptado a sus chats y ese-eme-eses. Un diccionario y una ortografía, quién sabe si hasta una gramática, aplicadas a dicho fenómeno nos ayudarían a reconocer la interactividad entre los lenguajes digital y analógico, a fin de que este no acabe siendo destruido y malformado de continuo por el nervio impaciente de los moblogueros.

Blogosfera, comunicación y periodismo

El éxito fulgurante de los blogs es fácil de comprender. Internet es una inmensa construcción de palabras, una conversación global que fluye simultáneamente en todas direcciones, y en la que el hecho de hablar, de comunicarse, es con frecuencia más significativo e importante que el contenido del propio diálogo. Inventados por periodistas, (practicantes por lo mismo del lenguaje, el estilo y las manías del periodismo), muchos blogs se han convertido en una manera peculiar de dirigirse a los lectores, una especie de reporterismo participativo que, al tiempo que recupera alguna de las buenas tradiciones del oficio, anuncia la creación de un nuevo género, ya definido por los teóricos de la comunicación como información conversacional. De los millones de blogueros activos solo una minoría puede verse encuadrada en la militancia de esa especialidad, en la que el papel del periodista como intermediario entre la realidad y los usuarios de los medios se ve sustituido por el de agitador o promotor de las insinuaciones y deliberaciones ajenas. No cabe la menor duda de que gracias a eso hay ahora a disposición del público una gran cantidad de información que de otro modo nunca hubiera visto la luz. Desde ese punto de vista los blogs, al igual que el denominado periodismo ciudadano, constituyen un aporte al desarrollo de la democracia participativa, aunque en muchos aspectos está por descubrir qué cosa sea ésta.

Política distribuida ó 2.0

El impacto digital en los medios y el desarrollo de la red han provocado que ahora resulte cada vez más difícil discernir entre el centro y los arrabales de la ciudad política. La ausencia de jerarquías y la confusión pertenecen también a la nueva cultura digital, cuyo caos frecuente desafía el perfil piramidal de nuestras sociedades. Estos son efectos que tienen que ver con la globalización tal y como se viene produciendo; a los que nos hemos de acostumbrar, y de los que debemos aprender. Los frutos tempranos de la información conversacional no son todavía muy jugosos, pero ya han tenido ocasión de transmitir un sabor amargo.

Tags: Web 2.0

1 response so far ↓

  • 1 Awen // Nov 6, 2007 at 8:35 pm

    Estoy con el académico, defiendo el lenguaje bien usado y no el todo es válido por marketing… de hecho quien bien se sabe defender y hacerse valer, no necesita de un marketing basado en lo burdo y mal usado del idioma tan rico que tenemos… (no saquemos de nuevo el temita de usar masculinos y femeninos en vez del plural, muchos ya sabéis lo que opino al respecto)

    Así que bien por Cebrian, por ser moderno, actual, consciente de la realidad, pero crítico en las patochadas que se hacen con el castellano en los medios de comunicación, marketing y por supuesto, en la política. Creo, Esteban, que el académico dice ésto no por las luchas entre grupos mediáticos sino porque, como a muchos de nosotros, se le revuelven las tripas con más de uno hablando y con ciertas campañas de publicidad y marketing… y no olvidemos que eso es lo que aprende a hablar la gente, incluidos nosotros.

Leave a Comment