¿Por qué Socialismo?
“I am convinced there is only one way to eliminate these grave evils, namely through the establishment of a socialist economy, accompanied by an educational system which would be oriented toward social goals. […] The education of the individual, in addition to promoting his own innate abilities, would attempt to develop in him a sense of responsibility for his fellow men in place of the glorification of power and success in our present society” – Albert Einstein, “Why Socialism?”
Esteban, persona emprendedora como conozco pocas, ha conseguido convencerme de que participe en esta moderna Casa del Pueblo. Teniendo en cuenta que soy científico, y sin actividad política institucional, creo que debo algunas explicaciones antes de nada. ¿Qué hace una persona como tú en un lugar como este? ¿Y por qué desde una opción socialista? Para contestar a estas preguntas me ayudaré de un conocido artículo publicado hace ya 57 años por un, salvando las naturales distancias, colega. El artículo, escrito por Albert Einstein, se titula “Why Socialism?”.
Lo genial del texto es el sencillo enfoque que realiza basándose en la interacción que existe entre individuo y sociedad. La relación de la persona con el grupo es clave, marcando en última instancia su función social. Sus conclusiones, pese a los años, son sorprendentemente actuales y acertadas.
Según Einstein, el individuo es a la vez un ser solitario y un ser social. Su comportamiento completo es la superposición. El equilibrio entre ambas componentes da el carácter a la persona. Al mismo tiempo, todo individuo es la mezcla de una herencia genética (inamovible) y de una cultura (cambiante) adquirida a lo largo de su vida.
La estructura de la sociedad en la que éste se encuentra le influye. En la medida en la que la sociedad le sea beneficiosa, éste creerá más en ella y aumentará su participación. Igualmente, una organización errónea le producirá desencanto y aislamiento.
En este sentido, Einstein critica duramente al capitalismo. El hecho de que los mecanismos de producción sean privados, con tendencia oligárquica, guiados por el beneficio y no por la necesidad, así como que se potencie la competencia como valor fundamental, son en su opinión claves para entender la decadencia y la falta de identificación del individuo con la sociedad.
Como solución, si bien es cierto que tampoco tenía muchas más alternativas, propone una organización socialista en la que la sociedad sea dueña de los mecanismos de producción, y en la que se potencie como valor la responsabilidad del individuo con la sociedad.
Clásicamente, el científico ha colaborado políticamente sólo cuando sus conocimientos técnicos eran necesarios como asesor, especialmente cuando había alguna técnica científica con posible aplicación militar. De hecho, Einstein es bastante prudente a la hora de asegurar una utilidad real de la Ciencia en el diseño de una organización social.
Sin embargo, creemos que la evolución de la Ciencia en los últimos años nos permite ser más optimistas, y nos abre la puerta a que la Ciencia contribuya de una manera distinta a como ha venido haciéndolo. La dinámica de los sistemas complejos se conoce cada vez mejor, y se empiezan a generar predicciones útiles. Si a esto unimos el fabuloso desarrollo de las tecnologías de la información, es posible que el científico pueda colaborar en política como no lo había hecho antes.
Comenzamos…