El País publica hoy una información que de ser cierta pondría en la piqueta a uno de lo periódicos de más difusión de España, El Mundo. Las palabras de Suarez Trashorras, principal imputado en la trama y principal fuente de la “conspiranoia” divulgada por El Mundo y por el Partido Popular, son las siguientes:
“Mientras el periódico El Mundo pague, si yo estoy fuera, les cuento la Guerra Civil española. Desde que nací. Desde la Guerra Civil hasta ahora. Si te vienen con un chequecito cada…”
Esta información aparece precisamente el día que el PP interpela al Gobierno por la investigación del 11M. Esta claro que la publicación de El País responde al momento político, al igual que otras publicaciones de El Mundo u otros medios. Sin embargo, dando este hecho por descontado debemos atenernos a la veracidad que puedan tener las manifestaciones que se realizan desde los distintos medios. No me extraña la existencia de esos “chequecitos” a los que se refiere Trashorras y que le inspiran tanta “información”. Especialmente si tenemos en cuenta el tipo de cobertura que el periódico de Pedro J. Ramírez ha dado al caso: una entrega por fascículos, en la que parece que la información se supedita al rédito económico de la venta de un producto. Sólo falta que con el periódico empiecen a regalar algún tipo de figuritas coleccionables.
Un amigo psiquiatra me comentó hace poco que sobre las declaraciones que Trashorras hacía a El Mundo se levantaba la sombra de la sospecha relativa a la esquizofrenia que sufre este individuo. Todo más claro.
Lo mejor creo que es seguir la cobertura que a esta információn han dado los distintos medios:
Actualización: la resaca del día de ayer.
El periódico ABC escribe una dura editorial Compraventa de una “conspiración” (ver en PDF) en los siguientes términos:
Hemos asistido a un nuevo episodio de la retroalimentación de intereses entre el diario «El Mundo» y Federico Jiménez, director del programa de la cadena Cope «La mañana», para ganar cuota de mercado a golpe de teorías conspiratorias, alentadas por sectores muy concretos y extremos del PP que están causando un grave daño a los intereses generales del centro derecha. Sin entrar a considerar en profundidad lo que estas supuestas informaciones periodísticas pudieran tener de agresión a la deontología profesional, resulta evidente que se ha puesto en marcha una campaña contra las instituciones del Estado de la que no es ajeno el portavoz del Grupo Parlamentario Popular, convertido en satélite de aquellos medios y amplificador de supuestas exclusivas que consisten, ni más ni menos, en dar portadas y páginas centrales al presunto terrorista sobre el que pesa la más grave acusación jamás formulada en los tribunales de Justicia españoles.
Parece que las dudas sobre la “conspiración” no son patrimonio de una conspiración judeo-masónica-izquierdista protagonizada por el Grupo PRISA. Aunque visto donde se han situado la COPE, Libertad Digital o El Mundo, el ABC ya no parece un periódico conservador. ¿Tendrá algo que ver que el nuevo color corporativo de su web sea el rojo?